Se dice que uno no siempre puede tener todo lo que desea pero esta historia trata sobre alguien que si podía, solo necesitaba la ayuda de un lápiz mágico para obtener cualquier cosa que quisiera bastaba con trazarlo para q apareciera frente a sus ojos, todos pensaremos que sería increíble tener un lápiz así pero no siempre tener todo es bueno.
Eliza tenía 9 años cuando caminando por el parque que quedaba cerca de su casa encontró una pequeña caja un poco vieja y muy sucia la verdad no hubiera llamado la atención de nadie por su aspecto, pero a ella la cautivo. cuando la abrió encontró un pequeño lápiz en el interior pero ella no sabía q acababa de descubrir algo más que un lápiz, regreso a casa con su nuevo objeto lo primero q hizo fue probarlo así que tomo una hoja y dibujo lo que primero se le vino a la mente , una mariposa cuando el dibujo estuvo completo una chispa salió del papel e inmediatamente la mariposa cobro vida y empezó a volar dentro se du habitación, ella no podía creer lo q sus ojos veían, algo tan mágico algo que cambiaría su vida para siempre.
Aun desconcertada por aquel suceso Eliza tomo una hoja nueva y volvió a dibujar ahora intento con algo inerte una pelota, y sucedió lo mismo que la primera vez, la chispa y la aparición de la pelota, jugó con ella mientras lograba entender porque sucedían esa clase de cosas y sobre todo pensó en lo que de ahora en adelante podría hacer, pues tenía el poder de tener todo absolutamente todo lo que ella deseara. Era la hora de la cena así q bajo al comedor y aunque su cuerpo estaba ahí con sus padres y su hermana su mente se había quedado en su habitación con aquel lápiz mágico.
Después de cenar regreso a su cuarto, deseaba un rico helado así que pensó en su lápiz y ¿por qué no? Dibujo un helado con todas las cosas que ella adoraba, como chispitas de chocolate, maní, salsa de mora en fin; el helado se veía delicioso. Dio el ultimo trazo, un chispazo y a disfrutar de su helado. Ese fue el ultimo dibujo de aquel día.
En la mañana siguiente fue a la escuela dispuesta a contarles a sus amigas aquel hallazgo, cuando entro en el salón pensó: de pronto seria mejor mantenerlo en secreto ya que todas querrían dibujar y la verdad prefirió ser egoísta así que no les dijo nada decidió guardar aquel lápiz que ahora era dueño de sus deseos porque era el único que podía hacerlos realidad sin condición alguna durante toda las clases se mantuvo en otro mundo mientras paseaba el lápiz por sus manos imaginando que seria lo próximo en dibujar, cual era su siguiente deseo . En el recreo era usual que saliera con sus compañeras pero ese día fue diferente ella prefirió quedarse en el salón …dibujando.
A penas era un día de haber encontrado aquel lápiz y ya estaba tan aferrada a el que no le importo empezar a alejarse de las personas q la rodeaban y que la querían.
Con el tiempo Eliza se encargo hundirse en un mundo creado solo por ella y para ella donde nadie mas tenia cabida, en su colegio ya no tenia amigas y sus padres estaban realmente preocupados porque ella pasaba horas enteras encerrada en su cuarto y últimamente ya no hablaba con ellos solo aparecía en la hora de la cena y no dirigía ni una sola palabra, pero si era la primera en levantarse de la mesa y correr de nuevo a su cuarto a encerrarse.
Con forme Eliza dibujaba quería mas y mas, había perdido el control y solo quería seguir trazando cosas, cumpliendo todos los deseos que tenia sin pensar en el daño que estaba causándoles a las personas que la rodeaban.
Paso un tiempo y ya el lápiz estaba por acabarse al igual que las ideas q eliza tenia, ya no deseaba nada, porque había perdido la ilusión de querer algo y no poder tenerlo porque para ella todo era posible.
Hubo un momento en su vida en que se sintió tan sola , ya no tenía con quien hablar en clases y con sus padres no había tema que tratar, de repente se sintió triste, vacía y pudo entender que eso se debía a haber sido tan egoísta y no haber compartido con sus seres queridos aquel maravilloso hallazgo.
Cuando llego a su casa lo primero que miro fue a su madre llorar sin saber la razón pero sintió que podía ayudarla, de repente aquel lápiz volvió a su mente recordó que podría crear algo para que su mama parara de llorar, se acerco hacia a ella para preguntarle que le sucedía, tomo su mano y acaricio su cabello, las palabras no fueron necesarias; era su padre, había perdido su empleo y las finanzas estaba a punto de colapsar, Eliza corrió a su habitación busco su lápiz pero descubrió que ya estaba demasiado gastado para hacer lo que tenia en mente, descubrió que había pensado demasiado en ella y no en los demás. Una gran tristeza invadió su corazón y fue ahí cuando su mente se ilumino como hace muchos días ya no lo hacía y quiso dibujar otro lápiz, tan mágico como el primero pero ahora si lo utilizaría para darle felicidad a alguien más.
Increíblemente su idea funciono y tuvo en sus manos un lápiz nuevo listo para cumplir los deseos de otras personas y sobre todo poder hacer feliz a sus padres.
Cuando Eliza bajo al comedor encontró a sus padres demasiado tristes por el contrario ella y su sonrisa llenaban la habitación de alegría detrás de su espalda escondido entre sus manos estaba aquel lápiz q sabia daría a sus padres felicidad y borraría las lagrimas q su madre había acabado de derramar, tomo una hoja q estaba cerca a ella y trazo un billete… un chispazo y este fue real, sus padres miraban atónitos lo ocurrido no creían lo que sus ojos veían; después de que ella les conto la historia de cómo encontró aquel lápiz mágico y de todo lo que había hecho con el, sintiéndose mal por escucharse a si misma hablar con tanto egoísmo sabiendo que podía haber causado felicidad a mucha gente desde antes.
Su padre agradeció el gesto que había tenido pero dejo claro que no quería obtener el dinero de una manera tan fácil solo le pidió a su hija dibujar objetos necesarios para poner un negocio un sueño que el tenia muchos años atrás pero por falta de dinero no había podido lograr. Así que Eliza tomo su lápiz y dibujo todo lo que su padre le pidió observando la emoción que este derramaba con cada objeto que describía, su madre observaba del otro lado de la habitación con los ojos llenos de ilusión y de magia muy en el fondo ella estaba imaginando algo que deseara con todo su corazón para poder pedirle a su pequeña hija que hiciera ese deseo realidad.
Cuando tuvieron todo listo fue el turno de su madre, ella sentía que retornaba a sus años de niñez cuando la imaginación era suficiente para ser feliz así que recordó cual era su mayor deseo y se trasporto a cuando ella tenía tan solo 9 años igual que su adorada Eliza, recordó que un día exactamente en su cumpleaños su padre le había regalado una caja de colores. Los mas hermosos que ella había visto en toda su vida recordó que ese dia los uso tanto y tanto q los termino tan rápido y sintió que no los pudo disfrutar lo suficiente, estaba tan emocionada con tenerlos que no pensó bien en que usarlos y rayo tanta superficie como pudo, algo que también le trajo mas de un regaño con su madre que vio las paredes manchadas, pero hasta el recuerdo de aquel jalón de orejas era lindo para la madre de Eliza así que le pidió que dibujara esa caja , detallo cada color como si hubiera sido ayer cuando su padre llego con aquel regalo. Eliza realizo con la mayor precisión posible aquel dibujo y cuando termino y hubo el chispazo vio que ahora su madre lloraba pero esas lagrimas eran completamente diferentes a las que horas antes había derramado en el comedor, estas lagrimas llevaban alegría infinita, y un agradecimiento eterno hacia su hija.
Al día siguiente en el colegio lo primero que Eliza hizo fue dirigirse hacia sus compañeras y pedirles perdón por haberlas abandonado de esa manera y también les explico el porqué de su cambio de actitud, las niñas al contrario de los padres de Eliza no pudieron disimular la emoción que les causo escuchar la historia de su amiga y más aun ver lo que venía después de aquel chispazo. No tardaron ni un segundo en empezar a pedir a Eliza que dibujara para ellas, ahora pasaron el recreo entero dibujando pero juntas. El lápiz seguía trazando deseos mientras regalaba sonrisas y felicidad por doquier.
Después de muchos días haciendo felices a los demás Eliza sintió algo en ella, se había perdido toda la magia de sus deseos y vio que las personas que estaba a su alrededor y que le pedían dibujar tampoco se veían iguales, ya no costaba nada pedir solo era cuestión de esperar el chispazo y lo tendrías todo, fue cuando su mente y sobre todo su corazón le hizo entender que las cosas se las disfruta más cuando se las tiene una vez, o como dice el dicho que todo en exceso es malo, antes por lo menos había sentido la desilusión de no poder conseguir algo que anhelaba con muchas fuerzas pero ahora ni siquiera ese sentimiento estaba presente en ella se había aburrido de tener todo lo que ella deseaba, y lo único que quería en esos momentos era poder querer algo y no tenerlo, por más absurdo que pueda parecer, se había vuelto monótono y la costumbre había hecho que el lápiz mágico perdiera su magia pues para ella ya nada era sorprendente y ya nada absolutamente nada lograba hacer que ese brillo de a ilusión regresara a sus ojos. Además sentía que ahora las personas que se acercaban a ella solo lo hacían para pedir que dibujara para ellos y esa amistad verdadera que había tenido antes con sus amigas se lleno de intereses personales cosa que a Eliza la empezó a lastimar.
Mientras tanto sus padres le daban animo diciéndole que estaba bien lo que estaba haciendo pero ella sentía que su felicidad ahora estaba siendo opacada por la de los demás, paso de ser egoísta y pensar solo en ella a olvidarse por completo de su felicidad, vio que todo el mundo se estaba volviendo conformista y que ya no luchaban por lo que querían así que decidió tomar una decisión radical.
Decidió quebrar aquel lápiz que había trasformado su vida y la de los que la rodeaban, había perdido toda gana de luchar y eso no le gustaba, quería sentir de nuevo esa necesidad de querer algo y no poder tenerlo a su corta edad quería saber lo que significaba esforzarse por conseguir algo.
Una noche en su cuarto con lagrimas en los ojos sintiendo miedo porque de ahora en adelante podrían rechazarla por deja de ser esa clase de genio de la lámpara que cumplía los deseos de todos, temiendo que sus amigas ya no estuvieran siempre con ella solo porque ya no tenía ese lápiz pensó en que tanto daño podría hacer que ese lápiz ya no existiera pero más pudo buscar su propia felicidad, era muy pequeña para cargar con tanta responsabilidad de tener en sus manos en poder de hacer felices a os demás.
Uno, dos, tres…no hubo más que un gran chispazo que lleno de luz la habitación y después de eso Eliza sumida en lagrimas en su cama.
Al día siguiente todo era diferente, no malo solo diferente sus amigas estaban ahí para preguntarle que había sucedido y después de contarles lo que había hecho con el lápiz solo pudieron abrazarla y pedirle perdón por haberse comportado de esa manera, prometieron volver a los juegos de antes donde todo se trataba de imaginar y desear todo aunque no se lo pudiera obtener y donde esa magia era suficiente.
Después de todo lo ocurrido Eliza continúo con su vida normal común y corriente con el paso de los años se convirtió en una famosa escritora , pero su mayor éxito fue un libro llamado el lápiz mágico este tenia algo que cautivaba a los lectores una magia expresada en las palabras que este contenía que hacia que todo el que lo leyera se transportara a otro mundo.
El libro hablaba sobre ese lápiz que encontró cuando era niña y de todas las cosas q tuvo que vivir.

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