miércoles, 1 de diciembre de 2010

texto definitivo : la importancia de la publicidad en la comunicación

Las preguntas que no dejan de plantearse
constantemente las agencias de publicidad se
refieren por una parte al modo en que los usuarios
de los medios reciben a la publicidad, su grado
de aceptación y por otro lado a los resortes
psicoculturales que deben moverse para llegar
eficazmente a un determinado target.
En Francia, donde se observa una presencia cada
vez mas importante de publicidad en la televisión, se
ha confirmado la tendencia, que predominaba desde
la década de 1980, hacia una neutralización de la
oposición entre plubifobos y publifilos. Sin embargo,
el aumento de los flashes publicitarios, en especial
durante las horas de gran audiencia y dentro de los
flashes la multiplicación de anuncios no dejan de tener
su incidencia sobre el impacto real de los mensajes
publicitarios. En efecto en algunos estudios aparece
que existe una relación ente el resultado medio que
logra un anuncio y la carga de flash cuanto mas débil
es la carga mas intensa es la memorización cuanto
mas fuerte es la carga , mas débil la memorización.
De todos modos las encuestas realizadas por las
agencias realizadas por las agencias o los institutos
especializados contribuyen a aumentar la eficacia de
las campañas en los diversos medios masivos.

LOCHARD, guy.

BOYER, henri

La comunicación mediatica
Pag 76

domingo, 28 de noviembre de 2010

Un Adios Escalofriante

Esta historia puede parecer una gran aventura al principio donde juliana pensaría en disfrutar al máximo la oportunidad que la vida y el destino le había brindado pero conforme las cosas fueron cambiando también cambiaba el rumbo de esta aventuro que pronto se convertiría en una historia espeluznante donde ella hubiera deseado jamás estar.
Ese día comenzó como lo hacían todos los jueves, se levanto tomo un ducha y se cambio hoy por ser día en el q tenia clase de natación uso su vestido de baño y bajo a desayunar, salió hacia su colegio y toda la jornada transcurrió normal recibió las mismas clases de siempre y la ultima hora tenían q dirigirse a las piscinas , el camino fue ameno en compañía de su mejor amiga como siempre haciendo de todo algo divertido llegaron tomaron las clase tuvieron un momento de descanso, siguieron haciendo los ejercicios q el profesor les indicaba pero en general ella disfrutaba mucho esa clase de actividades, era el momento necesario para relajarse y no tener q preocuparse por estudiar algo de memoria, se estaba acercando el momento de salir de la piscina pero antes como era costumbre de juliana y de su mejor amiga entraron al sauna, ellas preferían cambiarse así mientras disfrutaban del aroma de las hiervas, todo marchaba bien sin ninguna novedad pero todo cambio en el instante en que salieron a reunirse con el resto del grupo, para sorpresa de ellas no había nadie, estaban completamente solas en todo el lugar que a decir verdad no era pequeño pues la parte de abajo era la ocupada por las piscinas y la recepción pero en los pisos superiores se encontraba el gimnasio y un piso mas arriba estaba ubicado el salón de eventos que era usado para realizar fiestas o reuniones sociales, buscaron a alguien en los lugares mas remotos pensando que podía haber alguna compañera mas en ese sitio y que no eran las únicas, pero no encontraron  nadie ni un solo rastro de alguna persona, ni siquiera la recepcionista encargada de cerrar el sitio se encontraba ahí, la primera idea después de haber comprobado que estaban solas fue disfrutar el momento aprovechar que tenían la piscina sola, y así lo hicieron se cambiaron de nuevo y sin pensarlo dos veces entraron en ella para disfrutar la libertad que tenían, gozar de todo el espacio que antes habían tenido que compartir con sus amigas, sin embargo todo no fue felicidad.
Cuando estaba jugando a hacer carreras ente ellas se oyó en el segundo piso como si alguien estuviera usando las maquinas sus miradas se cruzaron congeladas sin saber que había sucedido cada una con un poco de temor de hablar y de aceptar que los ruidos eran de verdad y no solo imaginación de cada una de ellas, decidieron salir de la piscina y cambiarse no querían estar asi por si alguien estaba arriba y tendrían que salir corriendo…los ruidos continuaban y de un momento a otro todo se calmo, subieron las gradas con gran temor sin soltarse de las manos entraron al gimnasio y no encontraron a nadie absolutamente nadie, todo estaba en orden como si nada hubiera pasado, pero en ese preciso momento escucharon como si alguien se metiera a la piscina, los nervios y el temor ya nos las dejaban ni siquiera pronunciar palabra, solo con verse entendieron que tenían que salir de ahí lo mas pronto posible bajaron las gradas queriendo dirigirse a la recepción y ubicar una salida pero nada, encontraron el teléfono pero no funcionaba , estaban completamente solas sin nadie que las pudiera ayudar ni nadie que escuchara sus gritos pidiendo auxilio, de repente miraron una sombra dentro del sauna lo cual les confirmo que no estaban solas como lo habían creído sin embargo no tenían idea alguna de quien era así que comenzaron a preguntar quien estaba ahí rogando que nadie contestara, y así fue no se escucho absolutamente nada después de pasar aquel terrible momento encontraron una ventana por donde salir era un poco peligroso pero preferían eso que quedarse a ver lo que sucedería después.
Cuando estuvieron fuera del edificio algo extraño hizo que regresaran su mirada a las ventanas donde quedaba ubicado el gimnasio y desde ahí un hombre parado en la ventana se despedía de ellas con una sonrisa algo irónica como disfrutando ver en ellas el miedo en su mirada.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Mi Abuelo.

El 11 de Enero de 1925 , en la población de Ipiales, nació HERNANDO JOSÉ FABIO GARCÍA PÉREZ, hijo primogénito de Doña Carmen Ofelia Pérez Pazos y Don Juan Bautista García Erazo y hermano de Clemencia y Calixto. Él es… MI ABUELO.  

De niño era de carácter tímido , reservado y un tanto enfermizo ; pasó casi toda su niñez bajo la protección de sus tías , las hermanas de su padre; las señoras María y Victoria García, quienes le prodigaron todo su amor y su cariño y lo trataron más que como un sobrino… como un hijo.  Este amor fraternal perduraría  a través de los años y la confianza y respeto que sus tías depositaron en él nunca fue defraudado y le permitió convertirse así en el hombre de confianza para el manejo de sus fortunas y posesiones. 




Es así como se dedico al manejo de las haciendas y  fue un veterinario empírico pero de gran reconocimiento dentro de todos los hacendados de la región, que lo consultaban constantemente, su profesionalismo era tal, que practicaba operaciones  y cesáreas a las vacas cuando no podían parir normalmente o curaba las lesiones de la jauría de perros que tenía en la hacienda de “Chautalá” en el Municipio de Cumbal, los cuales lo acompañaban en su gran pasión, La cacería de Venados, actividad esta que practicaba con un grupo de amigos, con ellos organizaba sus correrías por el volcán nevado de Cumbal (Que en esos tiempos si era nevado) y se perdían allí por más de una semana y luego bajaban a Ipiales, cansados, sucios, quemados por el sol, felices y con un gran trofeo…un venado que más tarde se repartían entre todos los cazadores y degustaban su deliciosa carne con sus familias; por supuesto, la cabeza con toda su enorme cornamenta era para él y la sometía a un proceso de embalsamiento para lucirlas más tarde en la casa(Después del fallecimiento de mi abuelo, mi abuelita Chely  las regaló todas a los compañeros de aventura de mi abuelo, cabe anotar, que a ella no le dolió mucho separarse de estas, pues realmente no eran el mejor adorno en la casa.).



El sueño de mi abuelo fue el de estudiar aviación, ilusión que se vio frustrada por la negativa de su madre de apoyarlo en esta actividad, pues ella tenía el temor de que algo malo le podría pasar, porque en ese tiempo un avión se había accidentado y en el falleció una persona muy allegada a la familia.  Esto lo desanimó mucho y se refugió en el Servicio Militar, lo que a él le pareció lo más cercano a su sueño, y donde consiguió honores y reconocimientos.

Contaba él, que el tiempo que pasó en el ejército, fue uno de los más felices de su vida, y todo lo que había aprendido durante su adolecencia en las haciendas de sus padres y tías, le ayudarían a sobresalir en su vida militar. El era un experto jinete, lo que le permitió ser profesor de equitación de los hijos de los comandantes y superiores, quienes le entregaron la educación de sus hijos en esta área y así se ganó un merecido respeto y confianza por parte de ellos.  También le sirvieron sus conocimientos de veterinaria, esto sumado a su don de gentes y su descendencia ilustres le permitió estar siempre bien considerado y tratado dentro de la institución.
El 9 de Abril de 1948, es una fecha que marcó nuestro país y la vida de José Fabio García Pérez.
A la 1:05 de la tarde del 9 de abril de 1948, Jorge Eliécer Gaitán, a quien se consideraba como el más firme candidato a la presidencia de Colombia por el partido Liberal, recibió tres impactos de bala que, posteriormente, le causarían la muerte. La Avenida Jiménez con carrera séptima, a unos pasos de la Iglesia San Francisco, fue testigo del inicio de uno de los hechos más recordados en la ciudad desde su fundación: El Bogotazo.
Gaitán salía de su oficina a encontrarse con un joven estudiante de Derecho de origen cubano de nombre Fidel Castro,. La cita nunca se daría y ese mismo día, sobre las tres de la tarde, Gaitán moriría en la Clínica Central, producto de dos disparos en la cabeza y uno en el pecho.
Que lo mató el Gobierno, que lo mataron los conservadores, que lo mataron los comunistas, que lo mataron los Estados Unidos'... La incertidumbre, la rabia, la impotencia e inconformidad de miles de bogotanos, la mayoría de los sectores más pobres de la ciudad, que veían en Gaitán su esperanza política de un país con menor desigualdad económica y con una Reforma Agraria justa, se desató en un frenesí de violencia y destrucción que como nunca sacudió los cimientos de la capital.La ciudad fue devastada por los enfrentamientos, calle a calle, entre partidarios liberales y conservadores, entre el Estado y los alzados en armas, entre los saqueadores y quienes trataban de recomponer el orden de una ciudad. Las revueltas darían inicio a lo que los historiadores llaman como el pico y el inicio de la época de La Violencia. Contaba el abuelo, que la gente corría, la gente saqueaba todos los negocios que encontraban a su paso, la gente…asesinaba.Las fuerzas armadas acantonadas en la capital no eran suficientes para controlar la multitud enardecida, entonces pidieron refuerzos a los diferentes batallones, entre esos el de Ipiales y mi abuelo fue llevado en un avión militar (primera vez que se subía en uno) con el resto del batallón a enfrentarse a algo para lo que no los habían preparado.
El grupo del Batallón José María Cabal de Ipiales, llegó a Bogotá, las instrucciones fueron pocas, pero concretas…Disparar a quien no respetara la orden de Alto.  En sus narraciones en las noches de tertulia el abuelo recordaba estos sucesos con estremecimiento y tristeza, decía que tenían que ser cautelosos pues habían muchos francotiradores  instalados en los tejados de las casas y mucha gente que disfrazada de sacerdotes  llevaban bajo sus sotanas armas para seguir sembrando el caos.  En medio de todos estos enfrentamientos y como la violencia rápidamente se expandió a otras poblaciones, mi abuelo tuvo que trasladarse con un pequeño grupo a una población cercana a Bogotá y allí, en la plazoleta el grupo se  distribuyó  por las diferentes calles; él se quedó con otro compañero patrullando el parque, de repente y por una callejuela, una turba de gente armada con machetes, piedras y una que otra arma de fuego se les aproximaba, ellos se refugiaron detrás de una banca del parque y empezaron a disparar y a rezar; de repente, mi abuelo sintió que algo caliente le corría por la pierna, “Compañero, me hirieron”, le dijo  pero miro y una bala había atravesado la cantimplora que estaba cargada de tinto; el resto del grupo llegó justo a tiempo para lograr disipar la turba revoltosa, Esa hazaña le valió  para ser condecorado por su valor.
Los acontecimientos políticos y la vida de nuestro país con el paso de los años fueron retornando a normalidad y la vida de mi abuelo también. Se retiró de la vida militar con honores y volvió a dedicarse de lleno a la administración de las haciendas familiares.



Transcurría el año de 1950, en la población de San Gabriel                        Provincia del Carchi, República del Ecuador, el hogar de la familia Oña Montenegro  conformada por Don Luis Fernando Oña Salarte, prestigioso político del Ecuador quien fue Gobernador de la provincia y se jubilaría como notario del pueblo  y Doña Inés Elena Montenegro Oña ilustre matrona,  atravesaban situaciones muy críticas, Doña Inés Elena, debido a la muerte inesperada y trágica de sus dos hijos mayores, sufrió un derrame cerebral, que la mantuvo postrada por muchos tiempo, situación esta que obligó a Don Luis a enviar a su hija Inés Graciela más conocida como CHELY,  a que continúe sus estudios en la población de Ipiales,  y viva con su abuela materna Doña Elena de Montenegro  y su tía Clemencia. Pero lo que ella encontró en Ipiales a sus escasos 16 años fue el amor y un matrimonio que duraría muchos años.
Mi abuela Chely era una adolecente hermosa, delgada, de ojos grandes y soñadores, de boca pequeña y de una alegría contagiante, Cuando el abuelo la vio se enamoró y fue un amor a primera vista; empezó a indagar quien era esa muchachita que le había robado el corazón a él un hombre ya formado y con 27 años encima, empezó a seguirla y a preguntar todo respecto a ella; no pasó mucho tiempo, cuando ya sabía todo sobre su vida , ahora solo faltaba encontrar a la persona que podría relacionarlo fue así como valiéndose del esposo de una prima, logró que le presentara a Clemencia Montenegro, tía de mi abuelita y poco a poco y con mañita, agrados y haciendo gala de todos su don de gentes por fin le presentaron a Inés Graciela.
Tras un año noviazgo (demasiado poco para esa época), deciden casarse  a escondidas, cabe recalcar que mientras tanto en la población de San Gabriel la situación no había cambiado mucho, Doña Inés Elena seguía muy enferma y Don Luis se había convertido en su enfermero incondicional, sin sospechar siquiera lo que en Ipiales estaba pasando, pues esto solo lo sabía y patrocinaba la tía Clemencia Montenegro, celestina de esta historia de amor.
Pero como entre cielo y tierra no hay nada oculto, la noticia del casamiento se llegó a saber, pero Don Luis Oña, recibió con agradado la unión, pues mi abuelo era un hombre que reunía muchas condiciones  importantes en esa época y la pareja se dispuso a empezar una nueva juntos. Lo único malo, era que tendrían que vivir en la misma casa con los suegros, y Doña Carmen Ofelia no se caracterizaba precisamente por su buen carácter, al contrario, era una mujer de fuerte temperamento, y poco cariñosa y afectiva, eso le dio muy duro a mi abuelita Chely, pues al contrario de su suegra, su madre, era todo ternura y cariño, y ese era el ambiente al que ella estaba acostumbrada; entonces ella tuvo que hacer lo mismo que mi abuelo había hecho de niño…Buscar refugio en las tías María y Victoria García. Ellas la recibieron como una hija mas, la llenaron de cuidados pues al año de casarse ya estaba embarazada  y como era un adolecente muy delgada y frágil, este estado le dio muy duro.


A los nueve meses nacería la primogénita de la familia García Oña, mi tía Carmen Inés, llamada así en honor a sus dos abuelas..Como el ambiente de la casa no era el mejor, mis abuelos trataban de pasar la mayoría del tiempo en la Hacienda Chautalá en el municipio de Cumbal, y se puede decir que todos sus hijos, dieron sus primeros pasos en la hierba fresca y humedecida por el rocío de la Hacienda Chautalá,  allí, donde todas las mañanas los levantaban temprano para ir al ordeño del ganado y les daba de desayuno, leche fresca  y espumosa, recién ordeñada, porque eso los pondría fuertes, allí, donde el abuelo ataba una soga a una lavacara grande y hacía navegar a sus hijos y los hijos de sus sirvientes por la quebrada que pasaba frente a la casa grande,  en esa quebrada, que contaban los sirvientes en las noches al lado de una fogata,
Que estaba llena de tesoros, que en las noches resplandecían, pues allí Simon Bolivar lanzó toda su carga  para aligerar la marcha, pues las tropas realistas le seguían el paso muy cerca.
Los hijos seis en total crecieron, cada cual fue poco a poco haciendo su vida bajo los criterios de honradez, dignidad, generosidad, pero todos coinciden en recordar su dedicación y preocupación cuando alguno de ellos se enfermaba, preocupación esta que rayaba en exageración, pues los  remedios tenían que darse a la hora exacta, ni un minuto antes, ni un minuto después, pues si eso pasaba no hacían efecto, si la medicación tenía que darse en la noche, se daba el trabajo de calentar la Pony-Malta, en una taza metálica, al calor de una vela, para quitarle el frio y así no haga daño.  Recuerdan también que el día Domingo era sagrado el sancocho, sino no era domingo.


Yo lo alcancé a disfrutar solamente un año, mis recuerdos no son claros, pero mi mamá me cuenta, como él me arropaba con su cálida ruana y me paseaba y adormecía por los amplios corredores de la casa, lo mismo hacía con mi prima Carolina, mejor dicho, se turnaba para  mimarnos, consentirnos y cuidarnos; supongo que habría hecho lo mismo que hizo con sus hijos con respecto a los cuidados  si nos hubiéramos enfermado.  Me hubiera gustado conocerlo más, para aprender tantas cosas de él y para devolverle todo ese amor que él me dio cuando me arrullaba
El viernes 12 de Julio de 1991, mi mamá estaba  trabajando cuando recibió una llamada, tenía que ir hasta el Hospital, pues tenía que reconocer un cadáver; El Jueves 11 de Julio, a eso de las 3 de la tarde  falleció el abuelo, murió como muere mucha gente  buena y honesta aquí en Colombia… ASESINADO.




martes, 9 de noviembre de 2010

Caracol de amor

Un Dia De Lluvia.

Camila abrió la ventana de su cuarto y como de costumbre las gotas de agua resbalaban por el cristal. La oscuridad de afuera hizo que tomara el pequeño reloj posado en su mesa de noche para confirma la hora, eran las 6 de la mañana.
Este día no tenía nada de diferente a los demás pues era época de invierno y era normal ver ese clima a través de su ventana, tomó una ducha, se vistió y comió un desayuno como el de todas las mañanas; una taza de cereal con leche y una fruta para el camino. Tenía clases a las 7 de la mañana y ya era un poco tarde así que con prisa camino a través de la puerta de su casa y emprendió rumbo hacia su colegio, en el trascurso encontró infinidad de personas que se vestían de acuerdo a la ocasión, sombrillas por doquier, largos impermeables y más de un niño pequeño tan arropado que solo se veían sus ojos … esto causo gracia en Camila quien sonreía para sí misma mirando tan coloridos atuendos debido a la infinidad de gotas de que caían sobre todos en la ciudad. Ella por el contrario no se había vestido para la ocasión pues el tiempo no se lo había permitido, por tal motivo su uniforme se había tornado de un azul más oscuro del normal y su cabello estaba tan mojado como si acabara de salir de la ducha.
Llegó al colegio y muchas de sus compañeras estaban igual que ella, más de una había olvidado cubrirse para evitar mojarse por lo tanto el uniforme con ese azul diferente estaba más presente que el normal; las clases comenzaron como de costumbre con el saludo del profesor, el comentario sobre el mal clima que estaba haciendo afuera y el chiste diario que no causaba gracia en ninguna de las alumnas.
En el fondo Camila no estaba presente en esa aula de clases, todo lo que la rodeaba llevaba su imaginación a otro lugar, no necesariamente fantástico, ella deseaba estar en su cama esa que había dejado abrigada y cómoda, esa que estaba ahí esperando por ella. Las clases transcurrieron normalmente sin nada raro pero por fin se acercaba la hora del recreo, algo que todas ansiaban así hubiera sol o lluvia. La campana sonó y todas salieron del salón sin saber lo que afuera les esperaba. Camila y sus amigas se dirigieron a la cafetería para comer algo, hablaron un rato de cosas sin importancia, y de repente parecía que el cielo se fuera a caer, comenzó a llover mucho más fuerte y no solo eso sino que ahora no solo era agua lo que caía si no también granizo, el sonido retumbaba por todo el colegio y aunque la mayoría corrió a cubrirse de este aterrador clima Camila y sus amigas decidieron jugar con él.
Salieron de la cafetería con mucha prisa y en el patio central se encargaron de convertir en un juego total la llegada imprevista de ese granizo, unas se encargaron de hacer figuras en el suelo y otras empezaron a hacer muñecos de nieve con él, aunque era algo un poco absurdo el tener que soportar el dolor del hielo que quemaba en sus manos ellas lo disfrutaban tanto que eso era lo que menos les interesaba, conforme la lluvia fue cesando el granizo comenzó a derretirse y a hora las reglas del juego eran diferentes, el colegio contaba con una infinidad de lugares en los que el agua había convertido en pequeños charcos unos más grandes que otros, unos más profundos que otros; pero esos no importaban porque el patio central donde habían acabado de vivir un mágico juego con granizo estaba convertido en una especie de piscina pequeña con un nivel de aguan no tan alto ni tan bajo, definitivamente todas sabían qué hacer y los reclamos que hacían los profesores y hasta la misma rectora sonaban solo como ecos en lo más profundo, ecos que pasaban desapercibidos ante tal oportunidad, sin pensarlo una por una fue entrando al patio y ahora no solo Camila y sus compañeras formaban parte de esto, también estaban ahí el resto de sus compañeras y alumnas de otros grados.
Pasaron un momento único que todas recordarían después de graduarse, tampoco sería fácil de olvidar gracias al acta de seguimiento que les hicieron por indisciplina y el regaño que después recibirían cada una en sus casa por llegar en esas condiciones, el uniforme no solo estaba mojado, también estaba sucio y en algunas niñas hasta roto, en ese momento lo veían con mucha gracia, causaba la risa de casi todas pero después sería diferente.
Cuando todo paso y todas estuvieron ya en sus hogares con una taza de leche caliente para abrigarse uno que otro medicamento para no resfriarse Camila se puso a pensar en que esos recuerdos que dejaban plasmados esos momentos en su memoria nada ni nadie se los podría arrebatar, ni un regaño de sus padres, ni un seguimiento por parte de las directivas de su colegio, ni un resfriado que la tuviera en cama por un par de días y eso hacía que valiera la pena.
Este momento quedo plasmado en la memoria de todas las que lo vivieron o por lo menos lo presenciaron, todo esto ocurrió mientras Camila estaba cursando el ultimo año escolar antes de tener que irse a la universidad así que los días que vinieron con sol o con lluvia ella se encargaría de hacerlos memorables para sus compañeras, desde entonces no importaba lo que Camila mirara a través de su ventana a las 6 de la mañana de cada día, no importaba si había un sol delicioso o una lluvia incesante , ella sabía que ese día seria llenado de momentos mágicos para guardarlos en su memoria como uno de los tesoros más preciados, ya no tardaba tanto en salir de la ducha, ya no tardaba tanto en tomar su desayuno ahora después de cruzar la puerta de su casa todo se convertía en una hoja en blanco que se empezaba a escribir cuando cruzara la puerta de su colegio.






lunes, 8 de noviembre de 2010

Tu y Yo.

Porque es tan necesario recordarte que te amo
Porque si no lo escribo se borra de mi mente
Tengo quietas las manos y paralizada la razón
Esperando esa luz que escapa de tu corazón


Respiro y te veo, estás tan cerca pero tan lejos
Rozo tu espalda y acaricio tus dedos
Soñando despierto espero y espero
A que llegue ese momento en que decidamos empezar de nuevo


Tus ojos aunque cerrados me hielan el cuerpo
Encantas mis sentidos con solo dormir en mi pecho
Anhelo detener el tiempo,guardar este momento
Y fundirnos tu y yo en un solo de besos.

Mil Deseos y Un Lápiz.

Se dice que uno no siempre puede tener todo lo que desea pero esta historia trata sobre alguien que si podía, solo necesitaba la ayuda de un lápiz mágico para obtener cualquier cosa que quisiera bastaba con trazarlo para q apareciera frente a sus ojos, todos pensaremos que sería increíble tener un lápiz así pero no siempre tener todo es bueno.
Eliza tenía 9 años cuando caminando por el parque que quedaba cerca de su casa encontró una pequeña caja un poco vieja y muy sucia la verdad no hubiera llamado la atención de nadie por su aspecto, pero a ella la cautivo. cuando la abrió encontró un pequeño lápiz en el interior pero ella no sabía q acababa de descubrir algo más que un lápiz, regreso a casa con su nuevo objeto lo primero q hizo fue probarlo así que tomo una hoja y dibujo lo que primero se le vino a la mente , una mariposa cuando el dibujo estuvo completo una chispa salió del papel e inmediatamente la mariposa cobro vida y empezó a volar dentro se du habitación, ella no podía creer lo q sus ojos veían, algo tan mágico algo que cambiaría su vida para siempre.
Aun desconcertada por aquel suceso Eliza tomo una hoja nueva y volvió a dibujar ahora intento con algo inerte una pelota, y sucedió lo mismo que la primera vez, la chispa y la aparición de la pelota, jugó con ella mientras lograba entender porque sucedían esa clase de cosas y sobre todo pensó en lo que de ahora en adelante podría hacer, pues tenía el poder de tener todo absolutamente todo lo que ella deseara. Era la hora de la cena así q bajo al comedor y aunque su cuerpo estaba ahí con sus padres y su hermana su mente se había quedado en su habitación con aquel lápiz mágico.
Después de cenar  regreso a su cuarto, deseaba un rico helado así que pensó en su lápiz y ¿por qué no? Dibujo un helado con todas las cosas que ella adoraba, como chispitas de chocolate, maní, salsa de mora en fin; el helado se veía delicioso. Dio el ultimo trazo, un chispazo  y a disfrutar de su helado. Ese fue el ultimo dibujo de aquel día.
En la mañana siguiente fue a la escuela dispuesta a contarles a sus amigas aquel hallazgo, cuando entro en el salón pensó: de pronto seria mejor mantenerlo en secreto ya que todas querrían dibujar y la verdad prefirió ser egoísta así que no les dijo nada decidió guardar aquel lápiz que ahora era dueño de sus deseos porque era el único que podía hacerlos realidad sin condición alguna durante toda las clases se mantuvo en otro mundo mientras paseaba el lápiz por sus manos imaginando que seria lo próximo en dibujar, cual era su siguiente deseo . En el recreo era usual que saliera con sus compañeras pero ese día fue diferente ella prefirió quedarse en el salón …dibujando.
A penas era un día de haber encontrado aquel lápiz y ya estaba tan aferrada a el que no le importo empezar a alejarse de las personas q la rodeaban y que la querían.
Con el tiempo Eliza se encargo hundirse en un mundo creado solo por ella y para ella donde nadie mas tenia cabida, en su colegio ya no tenia amigas y sus padres estaban realmente preocupados porque ella pasaba horas enteras encerrada en su cuarto y últimamente ya no hablaba con ellos solo aparecía en la hora de la cena y no dirigía ni una sola palabra, pero si era la primera en levantarse de la mesa y correr de nuevo a su cuarto a encerrarse.
Con forme Eliza dibujaba quería mas y mas, había perdido el control y solo quería seguir trazando cosas, cumpliendo todos los deseos que tenia sin pensar en el daño que estaba causándoles a las personas que la rodeaban.
Paso un tiempo y ya el lápiz estaba por acabarse al igual que las ideas q eliza tenia, ya no deseaba nada, porque había perdido la ilusión de querer algo y no poder tenerlo porque para ella todo era posible.
Hubo un momento en su vida en que se sintió tan sola , ya no tenía con quien hablar en clases y con sus padres no había tema que tratar, de repente se sintió triste, vacía y pudo entender que eso se debía a haber sido tan egoísta y no haber compartido con sus seres queridos aquel maravilloso hallazgo.
Cuando llego a su casa lo primero que miro fue a su madre llorar sin saber la razón pero sintió que podía ayudarla, de repente aquel lápiz volvió a  su mente recordó que podría crear algo para que su mama parara de llorar, se acerco hacia a ella para preguntarle que le sucedía, tomo su mano y acaricio su cabello, las palabras no fueron necesarias; era su padre, había perdido su empleo  y las finanzas estaba a punto de colapsar, Eliza corrió a su habitación busco su lápiz pero descubrió que ya estaba demasiado gastado para hacer lo que tenia en mente, descubrió que había pensado demasiado en ella y no en los demás. Una gran tristeza invadió su corazón y fue ahí cuando su mente se ilumino como hace muchos días ya no lo hacía y quiso dibujar otro lápiz, tan mágico como el primero pero ahora si lo utilizaría para darle felicidad a alguien más.
Increíblemente su idea funciono y tuvo en sus manos un lápiz nuevo listo para cumplir los deseos de otras personas y sobre todo poder hacer feliz a sus padres.
Cuando Eliza bajo al comedor encontró a sus padres demasiado tristes por el contrario ella y su sonrisa llenaban la habitación de alegría detrás de su espalda escondido entre sus manos estaba aquel lápiz q sabia daría a sus padres felicidad y borraría las lagrimas q su madre había acabado de derramar, tomo una hoja q estaba cerca a ella y trazo un billete… un chispazo y este fue real, sus padres miraban atónitos  lo ocurrido  no creían lo que sus ojos veían; después de que ella les conto la historia de cómo encontró aquel lápiz mágico y de todo lo que había hecho con el, sintiéndose mal por escucharse a si misma hablar con tanto egoísmo sabiendo que podía haber causado felicidad a mucha gente desde antes.
Su padre agradeció el gesto que había tenido pero dejo claro que no quería obtener el dinero de una manera tan fácil solo le pidió a su hija dibujar objetos necesarios para poner un negocio un sueño que el tenia muchos años atrás pero por falta de dinero no había podido lograr. Así que Eliza tomo su lápiz y dibujo todo lo que su padre le pidió observando la emoción que este derramaba con cada objeto que describía, su madre observaba del otro lado de la habitación con los ojos llenos de ilusión y de magia muy en el fondo ella estaba imaginando algo que deseara con todo su corazón para poder pedirle a su pequeña hija que hiciera ese deseo realidad.
Cuando tuvieron todo listo fue el turno de su madre, ella sentía que retornaba a sus años de niñez cuando la imaginación era suficiente para ser feliz así que recordó cual era su mayor deseo y se trasporto a cuando ella tenía tan solo 9 años igual que su adorada Eliza, recordó que un día exactamente en su cumpleaños su padre le había regalado una caja de colores. Los mas hermosos que ella había visto en toda su vida recordó que ese dia los uso tanto y tanto q los termino tan rápido y sintió que no los pudo disfrutar lo suficiente, estaba tan emocionada con tenerlos que no pensó bien en que usarlos y rayo tanta superficie como pudo, algo que también le trajo mas de un regaño con su madre que vio las paredes manchadas, pero hasta el recuerdo de aquel jalón de orejas era lindo para la madre de Eliza así que le pidió que dibujara esa caja , detallo cada color como si hubiera sido ayer cuando su padre llego con aquel regalo. Eliza realizo con la mayor precisión posible aquel dibujo y cuando termino y hubo el chispazo vio que ahora su madre lloraba pero esas lagrimas eran completamente diferentes a las que horas antes había derramado en el comedor, estas lagrimas llevaban alegría infinita, y un agradecimiento eterno hacia su hija.
Al día siguiente en el colegio lo primero que Eliza hizo fue dirigirse hacia sus compañeras y pedirles perdón por haberlas abandonado de esa manera y también les explico el porqué de su cambio de actitud, las niñas al contrario de los padres de Eliza no pudieron disimular la emoción que les causo escuchar la historia de su amiga y más aun ver lo que venía después  de aquel chispazo. No tardaron ni un segundo en empezar a pedir a Eliza que dibujara para ellas, ahora pasaron el recreo entero dibujando pero juntas. El lápiz seguía trazando deseos mientras regalaba sonrisas y felicidad por doquier.
Después de muchos días haciendo felices a los demás Eliza sintió algo en ella, se había perdido toda la magia de sus deseos y vio que las personas que estaba a su alrededor y que le pedían dibujar tampoco se veían iguales, ya no costaba nada pedir solo era cuestión de esperar el chispazo y lo tendrías todo, fue cuando su mente y sobre todo su corazón le hizo entender que las cosas se las disfruta más cuando se las tiene una vez, o como dice el dicho que todo en exceso es malo, antes por lo menos había sentido la desilusión de no poder conseguir algo que anhelaba con muchas fuerzas pero ahora ni siquiera ese sentimiento estaba presente en ella se había aburrido de tener todo lo que ella deseaba, y lo único que quería en esos momentos era poder querer algo y no tenerlo, por más absurdo que pueda parecer, se había vuelto monótono y la costumbre había hecho que el lápiz mágico perdiera su magia pues para ella ya nada era sorprendente y ya nada absolutamente nada lograba hacer que ese brillo de a ilusión regresara a sus ojos. Además sentía que ahora las personas que se acercaban a ella solo lo hacían para pedir que dibujara para ellos y esa amistad verdadera que había tenido antes con sus amigas se lleno de intereses personales cosa que a Eliza la empezó a lastimar.
Mientras tanto sus padres le daban animo diciéndole que estaba bien lo que estaba haciendo pero ella sentía que su felicidad ahora estaba siendo opacada por la de los demás, paso de ser egoísta y pensar solo en ella a olvidarse por completo de su felicidad, vio que todo el mundo se estaba volviendo conformista y que ya no luchaban por lo que querían así que decidió tomar una decisión radical.
Decidió quebrar aquel lápiz que había trasformado su vida y la de los que la rodeaban, había perdido toda gana de luchar y eso no le gustaba, quería sentir de nuevo esa necesidad de querer algo y no poder tenerlo a su corta edad quería saber lo que significaba esforzarse por conseguir algo.
Una noche en su cuarto con lagrimas en los ojos sintiendo miedo porque de ahora en adelante podrían rechazarla por deja de ser esa clase de genio de la lámpara que cumplía los deseos de todos, temiendo que sus amigas ya no estuvieran siempre con ella solo porque ya no tenía ese lápiz pensó en que tanto daño podría hacer que ese lápiz ya no existiera pero más pudo buscar su propia felicidad, era muy pequeña para cargar con tanta responsabilidad de tener en sus manos en poder de hacer felices a os demás.
Uno, dos, tres…no hubo más que un gran chispazo que lleno de luz la habitación y después de eso Eliza sumida en lagrimas en su cama.
Al día siguiente todo era diferente, no malo solo diferente sus amigas estaban ahí para preguntarle que había sucedido y después de contarles lo que había hecho con el lápiz solo pudieron abrazarla y pedirle perdón por haberse comportado de esa manera, prometieron volver a los juegos de antes donde todo se trataba de imaginar y desear todo aunque no se lo pudiera obtener y donde esa magia era suficiente.
Después de todo lo ocurrido Eliza continúo con su vida normal común y corriente con el paso de los años se convirtió en una famosa escritora , pero su mayor éxito fue un libro llamado el lápiz mágico este tenia algo que cautivaba a los lectores una magia expresada en las palabras que este contenía que hacia que todo el que lo leyera se transportara a otro mundo.
El libro hablaba sobre ese lápiz que encontró cuando era niña y de todas las cosas q tuvo que vivir.
Ahora Eliza sigue escribiendo pero su mayor tesoro es hacerlo con aquella mitad del viejo lápiz que algún día convirtió todo deseo en realidad.